miércoles, mayo 03, 2006

MAFIAS O MENDIGOS(16-9-2003)

Hemos podido ver en estos últimos años como se ha ido multiplicando paulatinamente el número de mendigos, o “transeúntes sin techo” pidiendo por las calles, en los supermercados, bares o terrazas de verano...

Con la aparición de estas personas, que algunas de ellas viven una situación de miseria y pobreza extremas, han surgido como en todas las cosas, los que se aprovechan de la situación, jugando con la caridad y con la compasión de los ciudadanos.

Esto resulta a veces incluso incómodo para todos nosotros. Sobre todo cuando llegó el buen tiempo. Este verano al sentarte en una terraza, no faltaban estas personas... tantos, acompañados de niños, de acordeón, de mecheros con mensaje, de estampas de santos y vírgenes. En una ocasión llegamos a contar en una hora, nada más y nada menos que nueve personas. ¿Goteo incesante de miseria o estafa?

Concretamente en el caso del mechero con mensaje, resultaba ya hasta cómico. Durante todo el periodo estival absolutamente todas las personas que se dirigían hacia nosotros con el mismo método nos traían el mismo son: “Soy un padre sin trabajo, con una hija de meses muy enferma y no tengo dinero para su tratamiento, ni para alimentar a mis otros hijos. Por favor una ayuda”

Pero lo que me resulta más lamentable de todo, es que utilicen a los niños para conseguir sus fines. A veces ni siquiera son sus hijos y se han dado casos que entre los “mismos del gremio” se alquilan a los niños. No sé si lo que ahora les voy a contar corresponde a uno de estos casos. Hay una pareja de inmigrantes rumanos que lleva una niña que aún no cuenta el año, y son los que últimamente más se les puede ver mendigando por nuestra ciudad. Pues bien, hasta este punto puede resultar de lo más normal, pero lo raro resultó que hace poco fuimos a un pueblo cercano y allí estaban la misma pareja con la misma niña, de mesa en mesa.

Aquí es dónde se ve que hay mafias que controlan a esta gente, aprovechándose de su situación y de nuestra compasión.

Esto se podría englobar dentro de lo que se denomina estafa. Otras son algunas falsas campañas para luchar contra el sida y el cáncer, grupos organizados que se aprovechan de las ayudas que ofrecen Cáritas o la Cruz Roja: utilizando los alimentos, las ropas, los medicamentos para venderlos...

Lamentablemente, estas visiones del mundo de la pobreza no son nada alentadoras. Porque cuando nos enteramos de hechos fraudulentos y de estas mafias, nos hace a los ciudadanos que nuestro bolsillo se cierre completamente, para los que si necesitan de nuestra ayuda. Hay casos de que a los pobres realmente pobres, que no tienen nada, les da apuro y vergüenza pedir o mendigar por nuestras calles.
Sólo decir que basta, que se deje de jugar con la generosidad y compasión ciudadana. Que se luche contra estas mafias que además de aprovecharse de nosotros, utilizan a los inmigrantes como moneda de cambio.

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