El DOLOR MISERERE(18-5-2004)
De siempre he sido persona de costumbres y como todas las mañanas el lunes ¾principio de semana¾ comencé con un café para desayunar, y así tratar de desesperezar al cuerpo y al alma (que algunas ocasiones resulta inútil). Y también con las noticias que según las prisas son o bien en la radio, la televisión o algún periódico tempranero, ya que me gusta estar siempre bien informada.
En la mayoría de las ocasiones resulta desalentador, porque te encuentras una realidad devastadora: “25 accidentes en las carreteras españolas, 31 muertos”, “mujeres muertas a manos de su pareja”, “muertos en Palestina, Israel, Irak entre otras partes del mundo”, “alerta roja en varias comunidades autónomas”... Y a pesar de buscar buenas noticias o acontecimientos no sueles encontrar muchos, ya que en televisión y en la radio no suelen aparecer (los hechos alegres no venden) y en el periódico vienen en los lugares más apartados y menos visibles. Siempre me he preguntado porque la sección de sucesos no la llaman sección de tragedias.
Esto me hace plantear una pregunta: ¿Cuáles creen ustedes que son las causas de mayor mortalidad hoy en día? ¿Y antes, cuáles eran?
En primer lugar se puede decir que la muerte natural cada vez está más lejos de suceder, las probabilidades que tengo de morir como toda la vida se ha muerto uno se están reduciendo alarmantemente. Antes la gente en cuestión de salud se morían de cualquier cosa: de hambre, de una hernia (lo normal era quedarse en la mesa de operaciones), de diarrea (era habitual sobre todo en vísperas de la Virgen del Carmen), de años y otros achaques y si en algún caso no se sabía de que se moría la persona se decía: “le ha dado el dolor miserere”, en algunos sitios cólico miserere o mal de asiento... era una expresión que servía para todas las causas extrañas, aunque hoy en día se ha demostrado que era morirse por una vulgar apendicitis. Hoy en día morirse de estas cosas, excepto de años pues es lo menos habitual.
Antes también había muertes accidentales, como eran que te cayera un rayo (muy normal ya que la mayoría de las personas trabajaban en el campo) o morir de un tiro (en época de caza) o también voluntarias ya que si alguna persona quería suicidarse pues se tiraban al pozo y punto (fácil ya que en todas las casas se solía tener uno), además siempre había otras prácticas también de hoy en día que no voy a relatar por no poner este relato demasiado truculento.
Hoy en día muchos de esos males se han terminado gracias a nuestros adelantos o hábitos de vida, pero estos nos han dado otro tipo de muertes: morir en carretera que la probabilidad ahora está en un 10%, morir de cáncer (enfermedad cada vez más común debido a distintas causas) o de otras enfermedades nuevas (como la de las vacas locas, la neumonía asiática...)
También tenemos la muerte en atentado, algo que hace unos años nos parecería increíble pero que hoy en día todo el mundo teme, y otros elementos como bombas, guerras, genocidios, fanatismos, ansias de dinero y poder... elementos que incrementan la probabilidad de no morir de muerte natural.
Lo último que me queda por decir es que la vida actual nos trae ventajas e inconvenientes al igual que a nuestros antepasados, porque todos los tiempos son distintos incluidas las formas de morirse uno.


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