MINIVIVIENDAS(10.5.2005)
Hace unas semanas, leía en prensa una tira cómica que ridiculizaba la intención del gobierno de estudiar una modificación de la actual ley de VPO (Vivienda de Protección Oficial), con el propósito de permitir la edificación de pisos de tan sólo treinta metros cuadrados (no escribo 30 porque me da claustrofobia). En la tira dos constructores (sin escrúpulos) aseguraban que así podrían vender trasteros como si de apartamentos de lujo se tratara.
Es cierto que estos pisos se empezaron a construir hace tiempo, y existen en España desde hace muchos años, incluso espacios de menor dimensión. Pero no en viviendas VPO (oficiales), ya que las medidas mínimas actuales son 90 metros cuadrados. La razón lógica del Ministerio de la Vivienda es que a los jóvenes solteros o en pareja les vendría fenomenal un espacio reducido, debido a la ausencia de cargas familiares. Si acaso se da la posibilidad de incrementar la familia siempre se puede comprar el piso de al lado, es decir, si un piso de esas características cuesta como mínimo 120.000 euros, sólo tienes que comprarte otro por el mismo precio (más el IVA, la subida y otros impuestos), es decir 60 millones de las antiguas pesetas por 60 metros cuadrados (tirando por lo bajo).
No es que esté en contra ni mucho menos de esta medida, pero como escribí más arriba me da claustrofobia, no decir más lejos que no puedo subir en un ascensor. Los jóvenes que intentan independizarse –cortando por fin el cordón umbilical con los padres– no buscan un hogar de paso o una cama donde dormir (que es lo que permite un espacio tan diminuto), sino un lugar donde vivir y expandirse en libertad. Es decir, no es mala medida si permitiera reducir los precios de la vivienda –como se quiere–, pero con mis conocimientos “económicos” de persona de a pie, auguro un efecto rebote: Subirán como la espuma al menos en el sector de los minipisos, estudios…
Otras opciones se han dado para este problema de la vivienda, algunas con sorna y otras como caminos algo más viables. Recordarán casi seguro, el piso burbuja, donde un joven se independizaba en algo similar a una tienda de campaña con toma de luz y agua; apto para vivir y situar en la terraza de mamá o en el jardín de papá… lo curioso es que se vendieron algunas unidades –eso se llama ser original–. Otro caso fueron las viviendas modulares –como los cubos de rubik– es decir, se iban comprando cajones enormes de cristal según las habitaciones que necesitases. Por ejemplo: Una cocina, una habitación y un cuarto de baño (todas cuadradas, y medían en metros lo que tu pagases por ellas), lo llamaremos diseño.
Y después de relatar algunas de las modalidades, poco viables a mi entender, una bastante práctica: las casas prefabricadas. Son casas muy utilizadas en la actualidad en el caso de parcelas pequeñas de terreno rústico, si recordamos que no se puede edificar en menos de 10.000 metros cuadrados vemos que es una realidad acertada la compra de estos edificios (completos) por un precio muy asequible. También se está dando en algunas poblaciones donde el precio es muy elevado, la adquisición de un solar y después la instalación de una casa de éstas, decir que en función de lo que se desea pagar por ellas pueden alcanzar hasta varias plantas.
Y mientras el mercado de los pisos, casas prefabricadas, burbujas… sigue creciendo y creciendo, para bien en unos casos y otros lados para no tan bien, en un mercado donde los jóvenes buscamos una vivienda posible para nuestros posibles y un gobierno que se afana en controlar con medidas innovadoras una economía inmobiliaria que se resiste a ser controlada. En fin, veamos que nos depara el futuro.
Es cierto que estos pisos se empezaron a construir hace tiempo, y existen en España desde hace muchos años, incluso espacios de menor dimensión. Pero no en viviendas VPO (oficiales), ya que las medidas mínimas actuales son 90 metros cuadrados. La razón lógica del Ministerio de la Vivienda es que a los jóvenes solteros o en pareja les vendría fenomenal un espacio reducido, debido a la ausencia de cargas familiares. Si acaso se da la posibilidad de incrementar la familia siempre se puede comprar el piso de al lado, es decir, si un piso de esas características cuesta como mínimo 120.000 euros, sólo tienes que comprarte otro por el mismo precio (más el IVA, la subida y otros impuestos), es decir 60 millones de las antiguas pesetas por 60 metros cuadrados (tirando por lo bajo).
No es que esté en contra ni mucho menos de esta medida, pero como escribí más arriba me da claustrofobia, no decir más lejos que no puedo subir en un ascensor. Los jóvenes que intentan independizarse –cortando por fin el cordón umbilical con los padres– no buscan un hogar de paso o una cama donde dormir (que es lo que permite un espacio tan diminuto), sino un lugar donde vivir y expandirse en libertad. Es decir, no es mala medida si permitiera reducir los precios de la vivienda –como se quiere–, pero con mis conocimientos “económicos” de persona de a pie, auguro un efecto rebote: Subirán como la espuma al menos en el sector de los minipisos, estudios…
Otras opciones se han dado para este problema de la vivienda, algunas con sorna y otras como caminos algo más viables. Recordarán casi seguro, el piso burbuja, donde un joven se independizaba en algo similar a una tienda de campaña con toma de luz y agua; apto para vivir y situar en la terraza de mamá o en el jardín de papá… lo curioso es que se vendieron algunas unidades –eso se llama ser original–. Otro caso fueron las viviendas modulares –como los cubos de rubik– es decir, se iban comprando cajones enormes de cristal según las habitaciones que necesitases. Por ejemplo: Una cocina, una habitación y un cuarto de baño (todas cuadradas, y medían en metros lo que tu pagases por ellas), lo llamaremos diseño.
Y después de relatar algunas de las modalidades, poco viables a mi entender, una bastante práctica: las casas prefabricadas. Son casas muy utilizadas en la actualidad en el caso de parcelas pequeñas de terreno rústico, si recordamos que no se puede edificar en menos de 10.000 metros cuadrados vemos que es una realidad acertada la compra de estos edificios (completos) por un precio muy asequible. También se está dando en algunas poblaciones donde el precio es muy elevado, la adquisición de un solar y después la instalación de una casa de éstas, decir que en función de lo que se desea pagar por ellas pueden alcanzar hasta varias plantas.
Y mientras el mercado de los pisos, casas prefabricadas, burbujas… sigue creciendo y creciendo, para bien en unos casos y otros lados para no tan bien, en un mercado donde los jóvenes buscamos una vivienda posible para nuestros posibles y un gobierno que se afana en controlar con medidas innovadoras una economía inmobiliaria que se resiste a ser controlada. En fin, veamos que nos depara el futuro.


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